ActiFolio: Entrega de la actividad R2

Entrega de la actividad R2

Reto 2. Abrir el diseño a la comunidad: Fase 2

Fase 2: El Kit de Campo.

Dime

Qué es la etnografía y qué técnicas utiliza

La etnografía es una forma de investigar, que consiste en acercarse a una comunidad para observarla, escucharla y entenderla desde dentro, sin llegar con ideas preconcebidas. No se trata de aparecer con un cuestionario cerrado y recoger respuestas, sino de dejarse transformar por lo que se encuentra, como apuntaba el juego del laberinto con el que empezamos el curso. El etnógrafo observa y participa al mismo tiempo, y este equilibrio entre estar dentro y estar fuera es lo que le permite ver cosas que los propios miembros de la comunidad no ven porque las dan por supuestas. Lins-Ribeiro lo llama extrañamiento, y lo describe como la herramienta más valiosa del antropólogo.

Las técnicas que utiliza la etnografía son básicamente observar, escuchar, preguntar y registrar. Más concretamente hablamos de observación participante, conversaciones y entrevistas abiertas, análisis de documentos y artefactos, y el diario de campo donde el investigador apunta no solo lo que ve sino también lo que siente y piensa. Y hoy en día todo esto se puede hacer también en entornos digitales, donde muchas comunidades viven y se relacionan tanto o más que en persona.

Fuentes de información

Mi campo es híbrido porque DIME también lo es. Existen encuentros presenciales como las jornadas Meseta Crew pero también en Discord (de forma interna), en Instagram, en Linkedin y en su web (de forma externa). Así que mis fuentes irán en la misma línea.

Primero de todo, en referencia al plano digital tengo varias fuentes que se complementan bien entre sí. Discord es donde la comunidad habla en el día a día, así que podré observar de qué hablan, cómo lo hacen y con qué frecuencia me va a decir mucho de cómo funciona esto por dentro. Por otro lado están las redes sociales de DIME y de cada uno de sus miembros que me permitirán ver qué proyectos comparten, cómo los presentan y qué respuesta generan. Ya he empezado a seguirlos nada más hacerme socio, fue casi un reflejo, una forma de cotillear antes de presentarme. La web y la prensa me darán la imagen pública y oficial de la asociación, que luego podré comparar con lo que vaya descubriendo desde dentro. Esa diferencia entre lo que una comunidad dice que es y lo que realmente hace en el día a día siempre es reveladora.

En cuanto al plano presencial, mis fuentes principales serán las conversaciones informales en persona, durante la futura jornada dedicada al diseño de Valladolid, y en los encuentros que tengo pendientes, por Whatsapp o videollamada. No quiero empezar con entrevistas formales, prefiero que fluya de forma natural como ya pasó con Félix. Las preguntas que más me interesan son dónde se formaron, cómo se conocieron, cómo surgió la idea de juntarse, cómo funciona el ecosistema, si se pasan clientes, si colaboran en proyectos y si se ayudan entre ellos a mejorar el trabajo. Precisamente estos días ha surgido la oportunidad de asistir a un evento presencial al que me he ofrecido voluntario, ya que es una oportunidad idónea, primero para conocer a la comunidad en persona y tener una primera toma de contacto, y para el proyecto, puedo aprovechar la situación para empezar mi estudio de campo.

Por último, en cuanto al Kit de campo que necesito, es bastante sencillo. Primero el ordenador es la herramienta central para todo lo digital. Los pantallazos me permiten capturar publicaciones, conversaciones o noticias antes de que desaparezcan. Un bloc de notas o Excel para ir apuntando urls, comentarios e impresiones de forma ordenada. Después también utilizaré una libreta física para el trabajo presencial, para apuntar en el momento sin depender de la batería del móvil. También puedo usar móvil o mi cámara réflex para fotografiar contextos o momentos en las jornadas. Y por último, el diario etnográfico para procesar con calma todo lo anterior, conectar lo que voy viendo con las lecturas del curso y registrar también mis propias reacciones. Como apuntan Smith y Otto, el conocimiento no surge solo de observar sino de pensar sobre lo que se observa.

Nota ética

Mi situación en el campo es un poco peculiar porque los miembros de DIME me ven como un compañero, no como alguien que los está investigando. Eso me abre muchas puertas pero también me obliga a ser cuidadoso. Ser transparente sobre mi doble rol si viene al caso, respetar lo que se habla en los espacios internos y no usar lo que aprenda para sacar ventaja profesional. El código deontológico de READ que DIME comparte y que yo también he aceptado al asociarme es un buen punto de partida para guiar esa conducta.

 

Referencias

Reto 2. Abrir el diseño a la comunidad: Fase 1

Fase 1: Definir la comunidad.

DIME

 

Hace unos años me vine a vivir a Valladolid desde Barcelona, donde había trabajado primero como freelance y luego en mi propia agencia. Actualmente, quiero reactivarme como profesional en mi nueva ciudad, para ello, lo primero que hice fue intentar entender el ecosistema local. Empecé buscando las mejores agencias de Castilla y León, y di con Pobrelavaca, una agencia de Valladolid que me encantó. Cuando vi su portfolio me di cuenta de que ya conocía su trabajo sin saberlo. Mi mujer y yo vamos cada año a la Seminci (Festival de cine internacional de Valladolid), cuya identidad visual es suya, y por otro lado, Peñafiel, el pueblo de mi madre, también lleva su firma. Si saberlo era una agencia que ya formaba parte de mi vida antes de conocerla.

Un vecino me dijo que los conocía, contacté con Félix Rodríguez por linkedin (el copropietario de la agencia), hablamos por whatsapp, le expliqué mi situación y me recomendó asociarme a DIME, Diseño de la Meseta. Justamente, la semana pasada me hice socio, y nada más hacerlo lo primero que hice fue ponerme a cotillear al resto de miembros de la comunidad en redes. Quería saber qué hacían, cómo lo hacían, qué proyectos tenían, qué les interesaba. Fue un impulso casi instintivo, una forma de empezar a observar antes incluso de presentarme.

DIME es la única asociación de diseñadores y creativos de Castilla y León. Nació hace pocos años, en 2022, con la idea de coser una red que no existía, de unir a profesionales que trabajan muchas veces en soledad, desde ciudades medianas o desde zonas casi rurales, y de poner en valor el diseño como herramienta de transformación del territorio. Es una comunidad joven, con alrededor de cuarenta socios, dispersa geográficamente pero unida digitalmente a través de Discord, con jornadas presenciales anuales llamadas Meseta Crew, y conectada a nivel nacional con READ, la Red Española de Asociaciones de Diseño.

Precisamente READ fue otro de los factores que me animó a dar el paso a formar parte de la comunidad. El año pasado, en la asignatura de ética en el diseño, conocí su código deontológico, y cuando vi que DIME lo compartía y lo exigía a sus socios, me pareció algo muy positivo. No era solo una red de contactos, eran profesionales con una ética detrás muy similar a la mía.

Desde el punto de vista del extrañamiento que propone Lins-Ribeiro, mi situación es curiosa. Soy diseñador, así que el lenguaje me es familiar, pero esta comunidad concreta me es completamente nueva. No conozco a sus miembros en persona, no sé cómo funciona la red en la práctica, no sé qué significa hacer diseño desde «la meseta». Vengo de Barcelona, con otra cultura profesional, y prácticamente acabo de llegar. Eso me da una posición parecida a la del antropólogo que describe Lins-Ribeiro: ni nativo del todo ni extranjero del todo.

Aquí es donde quiero ser especialmente cuidadoso desde el punto de vista ético. Vengo de un ecosistema muy concreto y con una trayectoria determinada, y sería fácil caer en la trampa de comparar lo que encuentre aquí con lo que conocí allí. Pero Barcelona y Castilla y León son contextos diferentes, con historias diferentes, con mercados diferentes y con maneras de entender la profesión que no tienen por qué medirse con el mismo rasero. Son, en términos antropológicos, etnos distintos. Mi objetivo no es evaluar ni comparar, sino entender. Escuchar primero, como decía el juego del laberinto, y dejarme transformar por lo que encuentre.

El acceso al campo es real y variado. Tengo contacto con los socios a través de Discord, sigo sus redes sociales y su web, tengo pendiente una jornada presencial en Valladolid y algunos encuentros informales con miembros. La comunidad me ha aceptado como socio, así que hay un consentimiento y una apertura desde el principio.

 

Referencias